Pinocchio” (2014-2015), excelente combinación de drama y romance con divertidos toques de humor, aborda un tema tan relevante hace diez años como en la actualidad: el enorme poder de los medios de comunicación, que pueden ayudar a construir una sociedad más justa y menos corrupta pero también pueden destruir la vida de personas inocentes al difundir rumores sin confirmar y noticias falsas. Sin bien el término fake news es relativamente reciente, la idea no lo es. Como ya dijo Joseph Goebbels, ministro de propaganda del régimen nazi y uno de los más estrechos colaboradores de Adolf Hitler: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. “Pinocchio”, exitoso k-drama protagonizado por la megaestrella Lee Jong-suk (“Secret Garden”, 2010; “I Hear Your Voice”, 2013; “Doctor Stranger”, 2014; “W: Two Worlds Apart”, 2016; “While You Were Sleeping”, 2017; “Romance Is a Bonus Book”, 2019) y la bella y carismática Park Shin-hye (“The Heirs”, 2013; “Doctors”, 2016; “Memories of the Alhambra”, 2018–2019; “Sisyphus: The Myth”, 2021; “Doctor Slump”, 2024) transmite estas ideas con suma originalidad.

La historia gira, principalmente, en torno a dos personajes, Choi Dal-po / Ki Ha-myung1 (Lee Jong-suk) y Choi In-ha (Park Shin-hye) y abarca 14 años. En el año 2000, Ki Ha-myung vive feliz junto sus padres y su hermano mayor hasta que su padre, Ki Ho-sang, el capitán de una brigada de bomberos, desaparece en una misión de rescate tras una explosión, en la que mueren varios de sus hombres. Dado que no se encuentra el cuerpo de Ki Ho-sang, los medios de comunicación y, en especial, la fría y despiadada reportera Song Cha-ok (papel interpretado por la extraordinaria actriz de reparto Jin Kyung) afirman –sin pruebas concluyentes que Ki Ho-sang sobrevivió a la tragedia y se encuentra escondido porque es el responsable de la muerte de sus subordinados, convirtiéndolo así en el chivo expiatorio. Esto condena a su familia al ostracismo e, incapaz de soportar toda la presión social, la mujer de Ki Ho-sang se suicida, lanzándose desde un acantilado junto con su hijo pequeño Ki Ha-myung, mientras que el hermano mayor acusa de estas muertes a los medios sensacionalistas y, especialmente, a Song Cha-ok. Pero Ki Ha-myung sobrevive gracias a ser rescatado del mar por Choi Gong-pil, un bondadoso anciano que vive en una pequeña isla y que, debido al trauma psicológico causado por una pérdida, cree que el niño Ki Ha-myung es, en realidad, su hijo mayor Choi Dal-po, que falleció hace treinta años. Ki Ha-myung, queriendo abandonar su trágico pasado, le sigue la corriente al anciano y lo trata como su padre, hasta que oficialmente es adoptado bajo el nombre de Choi Dal-po, convirtiéndose legalmente en su hijo mayor. Y unos meses después se muda a la isla Choi Dal-pyung, el hijo menor de Choi Gong-pil, junto con su hija, Choi In-ha (Park Shin-hye), que, si bien se quedan atónitos al tener que dirigirse a un niño como “hermano mayor” y “tío”, respectivamente2, deciden continuar con la farsa para no comprometer la frágil salud del anciano. No obstante, el mayor asombro es para el propio Choi Dal-po cuando descubre que su “sobrina” Choi In-ha es hija de la reportera Song Cha-ok, la periodista a la que culpa de su desgracia familiar, si bien está divorciada y no guarda contacto alguno con Choi In-ha, para tristeza de esta última.

Cinco años más tarde, Choi In-ha y Choi Dal-po (“sobrina” y “tío”, respectivamente) asisten al mismo instituto de la pequeña isla, en el último curso de secundaria. Dal-po, aunque en realidad es un superdotado con una memoria extraordinaria, finge ser un tonto despreocupado de todo para no despertar las sospechas de su padre adoptivo (parece ser que el “verdadero” Dal-po no tenía muchas luces), todas su notas son cero, es el peor estudiante de su clase y no tiene amigo alguno. Por el contrario, debido a su increíble belleza, In-ha es la chica más popular de la escuela, aunque padece el “síndrome de Pinocho” (de ahí proviene el título de la serie), una enfermedad que le impide mentir ya que, cada vez que lo hace, sufre un ataque de hipo3. Pero un día Dal-po (que guarda en secreto tanto su pasado como estar locamente enamorado de su “sobrina” In-ha) aparece de manera inesperada en un concurso televisivo de preguntas y respuestas, sorprendiendo a todos sus compañeros y revelando que no tiene un pelo de tonto (solo una estúpida peluca negra, para asemejarse más al “verdadero” Dal-po, que he de reconocer me costó soportar durante los primeros episodios de la serie, hasta que se la quita y podemos apreciar el bonito cabello del apuesto Lee Jong-suk). Gracias a ver a Dal-po en televisión, y a pesar de ser consciente de que el síndrome de Pinocho” limita sus opciones laborales (por ejemplo, ¿qué criminal querría tener como abogada a alguien que no puede mentir?), In-ha descubre su verdadera vocación: ser reportera y periodista, igual que su añorada madre.

Y la serie nos lleva entonces a 2013, donde transcurrirá la mayor parte de la trama. La familia Choi (abuelo, padre, “tío” y “sobrina”) ha vuelto a vivir en Seúl. Pero las cosas no van muy bien en el ámbito financiero. In-ha, tras haber completado sus estudios de periodismo, lleva tres años intentando, de manera infructuosa, conseguir trabajo como reportera (se trata de una profesión en la que a menudo se ha de mentir para obtener información sobre la noticia que se investiga, pero ella no puede hacerlo). Dal-po, por su parte, no ha podido realizar estudios universitarios a pesar de su inteligencia, y tiene que trabajar como taxista para que la familia consiga llegar a fin de mes. Pero un día, tras ver cómo incluso la madre de In-ha -ahora ya jefa de una de las cadenas de noticias más importantes de Corea del Sur- rechaza a su hija debido al síndrome que padece, Dal-po, que sigue enamorado en secreto de In-ha, decide ayudarla y acompañarla en su sueño, puesto que él también buscará convertirse en reportero. Así, ambos se adentrarán en un intensa aventura, tanto profesional como personal, porque: ¿qué ocurrirá cuando los secretos del pasado salgan a la luz, e In-ha descubra la verdadera identidad de Dal-po, y que fue su propia madre la que destrozó la familia de este?; ¿qué elegirá Dal-po, llegado el momento, vengarse de la mujer que destruyó su vida de niño o disfrutar de su vida actual, cuando sus sentimientos hacia In-ha resulten recíprocos?; ¿y si existen otros poderes fácticos, con intereses económicos y políticos, detrás de tantas mentiras y manipulaciones periodísticas, más allá de una reportera ambiciosa y sin escrúpulos?

Pinocchio” narra, por tanto, la apasionada búsqueda de la verdad -y, a través de ella, de la justicia- por parte de jóvenes reporteros de noticias, un hombre con dos nombres, identidades y familias y una mujer incapaz de mentir (algo que también puede ser una virtud, si la audiencia valora una periodista en la que puede confiar plenamente). También nos invita a una reflexión: ¿de qué noticias debería informar un reportero, las que los espectadores “quieren” escuchar o las que “deben” conocer? Si a esto le unimos un entretenido guion con diversas subtramas protagonizadas por excelentes actores secundarios y la química entre los dos guapos actores protagonistas, nos encontramos ante un k-drama atractivo y original, cuyos 20 episodios se pasan volando.

Tráiler (subtítulos en inglés):

Imágenes (texto en castellano):

Disponible en Netflix y Rakuten Viki

1 Pronto explicaremos por qué uno de los dos personajes protagonistas tiene dos nombres pero, para poder seguir mejor la trama, es importante recordar que, en coreano, el apellido se escribe antes que el nombre de pila. Es decir, los apellidos de Choi Dal-po / Ki Ha-myung son Choi y Ki, respectivamente.

2 En Corea del Sur, como en otros países asiáticos, se tiene en cuenta la edad a la hora de dirigirse a una persona, no usando el nombre de pila, sino un determinado tratamiento, en el caso de un un familiar mayor que uno, como señal de respeto. Así, un hombre se dirige a su hermano mayor usando el término(hyeong), mientras que usa la palabra 누나 (nuna) si se trata de su hermana mayor. Existen diversos tratamientos para tío pero, si este es soltero, lo usual es usar el término삼촌 (samchon). Es importante saber esto para aquellos aficionados a los k-dramas que los vean en versión original, ¡si no quieren volverse locos con los subtítulos! Los interesados en aprender los tratamientos más habituales en el ámbito familiar pueden consultar este vínculo.

3 El síndrome de Pinocho existe pero, en realidad, consiste más bien en lo contrario: ser un mentiroso compulsivo. Para saber más sobre este trastorno de la personalidad pueden consultarse los siguiente vínculos en castellano e inglés.

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