Marry My Husband”1, basado en la novela web y el webtoon2 homónimos, es una excelente combinación de viajes en el tiempo, romance y thriller, aderezada con hábiles toques de humor, protagonizado por la encantadora Park Min-young (“Healer”, 2014-2015; “Remember”, 2015-2016; “What’s Wrong with Secretary Kim”, 2018; “Forecasting Love and Weather”, 2022) y el apuesto Na In-woo (“Mr. Queen”, 2020–2021; “River Where the Moon Rises”, 2021), así como por Lee Yi-kyung (“My Love from the Star”, 2013-2014; “Descendants of the Sun”, 2016; “Welcome to Waikiki”, 2018) y Song Ha-yoon (“Fight for My Way”, 2017) en los principales papeles de reparto. Si bien cada uno tiene sus gustos y, en mi caso, probablemente disfruté más con un k-drama de temática similar, el fascinante y conmovedorA Time Called You(2023), debido a su enorme carga emocional, en esta reseña intentaré explicar por quéMarry My Husband” es una serie original y realmente bien hecha que ningún aficionado a los k-dramas (y, en especial, los fans de Park Min-young) debería perderse.

Marry My Husband” narra a la vez la historia de una venganza sutil y la de una segunda oportunidad, gracias a que la protagonista viaja al pasado y puede así cambiar su destino mediante sus actos (en estos aspectos comparte también similitudes con la exitosa “Reborn Rich”, 2022, también basada en la novela web homónima). La serie comienza en 2023, y se centra en Kang Ji-won (Park Min-young), una mujer de 40 y pocos años casada con Park Min-hwan (Lee Yi-kyung), un tipo egoísta, desempleado y endeudado, y que, además de cuidar de su incompetente marido, realizar todas las tareas domésticas y ser el sostén económico de la familia, tiene que soportar las constantes reprimendas de su desagradable suegra. Es decir, Kang Ji-won siempre ha vivido en un continuo sacrificio, en el que las personas de su entorno se han aprovechado de su buen corazón y su falta de autoestima (como dicen en la genial “The Perks of Being a Wallflower”: “we accept the love we think we deserve”). Pero, como las cosas siempre pueden ir de mal en peor, un día Kang Ji-won se entera de que tiene cáncer de estómago y no le queda mucho tiempo de vida. Y, para empeorarlo todo aún más, mientras se somete a tratamiento3, descubre que su marido y su única amiga desde la adolescencia, Jeong Su-min (Song Ha-yoon), tienen una aventura e incluso están deseando su muerte lo antes posible para obtener el dinero de su seguro de vida. Tras encontrarlos en la cama, se produce un pelea y Kang Ji-won es asesinada accidentalmente por su marido.

Pero la vida decide darle una segunda oportunidad a Kang Ji-won dado que, en el momento siguiente a su muerte, esta abre los ojos y, para su asombro, se encuentra en el pasado, en 2013, cuando aún estaba saliendo con Park Min-hwan como novios. Recordando perfectamente todo lo ocurrido durante ese lapso de 10 años, Kang Ji-won descubre que, para poder enderezar su vida antes de que sea demasiado tarde, debe transmitir su desgraciado destino a los dos traidores. En concreto, ha de conseguir que su “amiga” Jeong Su-min se case con Park Min-hwan (de ahí el título de la serie), de forma que sea esta la que sufra su miserable destino, lo que además supondría la venganza perfecta. Y, según la historia progresa, entra en escena el apuesto Yoo Ji-hyuk (Na In-woo), el jefe del departamento en el que trabajan Kang Ji-won, Park Min-hwan y Jeong Su-min y el futuro heredero de todo el conglomerado empresarial (chaebol4), aunque esto último solo lo sabe Kang Ji-won gracias a los recuerdos de su primera vida. Pero lo que le resulta desconcertante es que, en este “nuevo” 2013, Yoo Ji-hyuk se muestra, desde el primer momento, extremadamente protector con Kang Ji-won, dado que está enamorado de ella, mientras que Kang Ji-won recuerda que siempre había sido una persona fría y distante con todo el mundo. ¿Qué ha ocurrido para este cambio de actitud hacia ella? Él también guarda un secreto.

Marry My Husband” es, sin lugar a dudas, un k-drama realmente interesante y entretenido. Si bien el guion a veces peca de diálogos exagerados o grandilocuentes y la producción abusa de las escenas en cámara lenta, el uso del humor, tras unos primeros 20 minutos que hacen que al espectador se le encoja el corazón, es inteligente a la vez que refrescante. Personalmente destacaría el trabajo de Na In-woo, en el papel de un hombre extremadamente protector y masculino (sus 189 cm de estatura y sus anchos hombros le ayudan en este aspecto) y en especial la interpretación de Park Min-young, encarnando a una mujer que, decidida a aprovechar la segunda oportunidad que le brinda la vida y ejecutar su venganza, también muestra una espectacular evolución personal y física.

Tráiler (subtítulos en castellano):

Tráiler (subtítulos en inglés y coreano):

Disponible en Amazon Prime Video

1 Título en castellano: “Cásate con mi esposo.” Tanto el título en inglés como en castellano son traducciones literales del título en coreano: 내 남편과 결혼해줘.

2 Un webtoon es un tipo especial de cómic digital creado en Corea del Sur. La principal diferencia con el cómic digital reside en su presentación: cada episodio de un webtoon se publica en una sola imagen vertical, lo que facilita la lectura en teléfonos móviles y dispositivos electrónicos. En los últimos años se ha popularizado la producción de k-dramas basados en webtoons, como los exitosos “Kingdom” (2019-2021), “Nevertheless” (2021), “All of Us Are Dead” (2022), “Moving” (2023), Doona!” (2023) o “Death’s Game” (2024).

3 Para dar vida a su personaje, Park Min-young se sometió a una dura dieta de adelgazamiento que la llevó a perder mucho peso, hasta quedarse en 37 kg (para una altura de unos 164 cm). Tras rodar la parte de la serie en la que interpretaba a una enferma terminal, la actriz tuvo dos semanas para recuperar cinco kilos y proseguir el rodaje.

4 Los chaebol (재벌) son grandes conglomerados empresariales con presencia en distintos sectores económicos, tales como la industria, la siderurgia, la tecnología y la construcción, que comenzaron a desarrollarse en Corea del Sur en la segunda mitad del siglo XX, principalmente bajo la dictadura de Park Chung Hee (1961-1979). A diferencia del keiretsu japonés, cuya propiedad reside en gestores e inversores, en el chaebol la ostentan las familias fundadoras. Algunos ejemplos de chaebol son Samsung, Hyundai, LG, Lotte y SK Group. Los surcoreanos suelen bromear que es más poderoso el presidente de Samsung que el presidente de su país. Para más información sobre los chaebol pueden consultarse los siguientes enlaces, el primero (en castellano) más ligero y el segundo (en inglés) más técnico.

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