Trepidante y macabro thriller sobre asesinos en serie cuyo principal atractivo es contar con el carismático cantante, actor y presentador de televisión Lee Seung-gi (“Brilliant Legacy”, 2009; “Love Forecast”, 2015; “Gu Family Book”, 2013; “A Korean Odyssey”, 2017-2018; “Vagabond”, 2019), así como con el camaleónico Lee Hee-joon (“1987: When the Day Comes” 2017; “Blood Free”, 2024; “A Killer Paradox”, 2024; “Bogota: City of the Lost”, 2024), la entrañable Park Ju-hyun (“Extracurricular”, 2020) y la atractiva Kyung Soo-jin (“That Winter, the Wind Blows”, 2013; “Eunhui”, 2013; “Meloholic”, 2017; “Joseon Survival Period”, 2019).

La serie gira alrededor de una cuestión que muchos investigadores policiales, psiquiatras y científicos se han planteado a menudo: ¿los psicópatas “nacen” o se “hacen”? Es decir, la existencia de seres humanos capaces de llevar a cabo los más atroces asesinatos sin remordimiento alguno, y que no sienten la menor empatía hacia el dolor y el sufrimiento de sus víctimas, ¿se debe a causas genéticas (lo que en, en el contexto de la historia, haría posible detectar a un psicópata antes de nacer, mediante pruebas genéticas fetales, y por lo tanto realizar un aborto antes de que la madre diera a luz a un monstruo) o a factores ambientales (crecer en un hogar desestructurado, ser criado por padres negligentes y violentos, sufrir alguna experiencia traumática, etc.)?

La historia sigue los esfuerzos del detective de policía Ko Moo-chi (Lee Hee-joon) en su intento de atrapar a un asesino en serie que está aterrorizando a todo el país. Pero para Ko Moo-chi dicha tarea no es meramente parte de su trabajo, debido a que arrastra sus propios demonios desde la infancia: presenció cómo otro psicópata, apodado “Headhunter” porque decapitaba a sus víctimas, mató a sus padres y dejó lisiado, con graves secuelas para el resto de su vida, a su hermano mayor. Si bien dicho asesino fue finalmente atrapado gracias al testimonio del propio Ko Moo-chi, este no descarta cometer algún serio delito para acabar en la cárcel y poder así matarlo con sus propias manos (aunque la legislación de Corea del Sur aún contempla la pena de muerte, la última ejecución se llevó a cabo en 1997, por lo que se considera un estado abolicionista de facto). Por su parte, Jung Ba-reum (Lee Seung-gi) es un oficial de policía novato, de carácter bondadoso y amable, cuya vida cambia totalmente tras la confrontación con el asesino en serie al que está persiguiendo Ko Moo-chi, por lo que decide unirse a la investigación para así descubrir qué hay detrás de los comportamientos psicopáticos. El resto de los personajes principales lo componen Oh Bong-yi (Park Joo-hyun), una estudiante de instituto de último curso que vive en el barrio que suele patrullar Jung Ba-reum junto con su abuela, que ve a este como el futuro marido de su nieta. Si bien aparentemente dura y un poco marimacho, en realidad practica artes marciales y autodefensa desde que, de niña, fuera víctima de un pederasta que tarde o temprano saldrá de prisión, y a causa de dicho trauma es incapaz de cruzar un puente cualquiera durante una noche lluviosa. Finalmente, Choi Hong-ju (Kyung Soo-jin) es una talentosa directora de producción y periodista que tiene su propio programa de investigación sobre criminales, “Sherlock Hong-ju”. No obstante, ella también alberga un secreto desde su infancia relacionado con el “Headhunter” que la hizo abandonar a su familia y hacerse pasar por huérfana.

Poco más se puede decir sobre la trama sin arruinarla a base de espóilers. La serie, compuesta de 20 episodios y una película adicional que ayuda a entender la trama de manera retrospectiva, está dividida en dos partes de 10 episodios cada una, debido a que un sorprendente giro de guion deja al espectador completamente atónito a mitad de la misma. No obstante, y a pesar de la magnífica actuación de Lee Seung-gi (probablemente lo mejor de la serie), he de reconocer que “Mouse” me decepcionó bastante (quizás, en parte, porque mis expectativas eran muy altas). El principal problema es que la historia acaba siendo extremadamente rebuscada y rocambolesca, con demasiados giros de guion (se descubre que personajes aparentemente buenos son en realidad malvados, y viceversa, algunos de los asesinados en realidad están vivos, se realizan operaciones quirúrgicas que parecen más bien sacadas de un relato de ciencia ficción, etc.) lo que lleva al espectador, al principio asombrado y desconcertado, a ser “inmune” a más y más sorpresas: si al final cualquier personaje o evento puede pasar a ser lo contrario, llega un momento en que uno pierde el interés, dado que más que una historia coherente parece la ruleta de un casino. Por ello, me temo que no está a la altura de algunos de mis k-dramas sobre psicópatas preferidos, tales como “Signal” (2016) o esa obra única y excepcional llamada “Flower of Evil” (2020). Probablemente una historia más sencilla y con menos subtramas (20 episodios de hora y media de duración dan para mucho, yo diría que para demasiado) habría satisfecho más a verdaderos amantes del género de suspense como el que suscribe, que se crió viendo las películas del maestro, Alfred Hitchcock. Por lo tanto, recomiendo “Mouse” a todos los fans incondicionales tanto de Lee Seung-gi como de las películas de psicópatas.
Tráiler 1 (subtítulos en castellano):
Tráiler 2 (subtítulos en castellano):
Disponible en Amazon Prime Video y Rakuten Viki
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