El camaleónico Kim Rae-won (“Love Story in Harvard”, 2004; “Gangnam Blues”, 2015; “Doctors”, 2016) y la bellísima Shin Se-kyung1 (“Rookie Historian Goo Hae-ryung”, 2019; “Run On”, 2020-2021; “Captivating the King”, 2024) protagonizan, con permiso de Seo Ji-hye (“Crash Landing on You”, 2019-2020) y Chang Mi-hee, esta conmovedora historia de amor que abarca más de 200 años. Este hecho no sorprenderá a aquellos lectores con muchos k-dramas a sus espaldas (cualquiera de ellos recordará al soberbio actor Gong Yoo dando vida a un dios inmortal de más de 900 años en esa obra maestra que es “Goblin”, 2016-2017). Para aquellos aún introduciéndose en este maravilloso mundo, las ideas clave de esta serie que conjuga romance, fantasía y melodrama son la reencarnación2 y el concepto coreano de in-yeon (인연), un vínculo especial entre dos personas a lo largo de sus diversas vidas, que recientemente ha sido descubierto por el público occidental gracias al enorme éxito de la película “Vidas Pasadas” (2023).

La historia que narra este k-drama hacer honor a su título en inglés3 y gira alrededor de cuatro personajes (aunque, debido a la reencarnación y a la existencia de seres inmortales, cada uno de ellos tiene dos nombres). En la actualidad, Moon Soo-ho (Kim Rae-won) es un rico empresario que no logra olvidar a su primer amor4, Jung Hae-ra (Shin Se-kyung), a la que conoció de adolescente tras la trágica (y sospechosa) muerte de sus progenitores, dado que el padre de esta, antiguo socio y amigo de su difunto padre, se convirtió en su tutor, creciendo desde entonces juntos como hermanos.5 No obstante, al observar el estrecho vínculo (aún platónico) entre Moon Soo-ho y su hija, el padre de Jung Hae-ra, temiendo que la relación fraternal entre ambos fuera a mayores, decidió mandar a Moon Soo-ho a un orfanato (aviso a los lectores y potenciales espectadores de la serie: tengan siempre a mano un paquete de Kleenex, esto solo es el principio). Pero, en el momento de máxima desesperación, sintiéndose traicionado por Jung Hae-ra y su padre, la vida comenzó a sonreír a Moon Soo-ho, en la forma de una enigmática mujer llamada Becky (Chang Mi-hee), que le dijo, a modo de profecía, que su futuro iba a estar marcado por la buena suerte a partir de entonces. Dicho y hecho: el joven Moon Soo-ho, siempre un estudiante brillante, se mudó a Estados Unidos y se grad en Medicina, aunque su talento innato para las matemáticas le hizo decantarse por el mundo de los negocios, en el que amasó una importante fortuna. Por el contrario, la vida pronto dejó de sonreír a la joven Jung Hae-ra, puesto que sus padres murieron siendo aún una adolescente, lo que llevó a la rica familia a la quiebra. En la actualidad, bordeando la treintena y viviendo de manera humilde junto con su tía, Jung Hae-ra trabaja en una agencia de viajes pero, paradójicamente, nunca viaja al extranjero, sino que se ocupa de lidiar con clientes insatisfechos por teléfono o en el aeropuerto.

Pero la vida de Jung Hae-ra da un vuelco de 180 grados de manera inesperada. Un día particularmente malo (en el trabajo, en su relación con un novio embustero y farsante, etc.) recuerda que, cuando era niña, su padre había ordenado para ella un precioso abrigo en una exquisita boutique regentada por una misteriosa y elegante mujer llamada Sharon (Seo Ji-hye), pero que nunca llegó a recoger porque su familia se arruinó. En un arrebato de nostalgia, Jung Hae-ra decide ir a ver si dicha boutique sigue abierta y, para su asombro, no solo lo sigue, sino que la dueña de la tienda no parece haber envejecido ni un ápice a pesar de haber pasado dos décadas, como si el tiempo se hubiera detenido para ella. Además, de manera sorprendente, Sharon le regala dicho abrigo, que aún conserva, y promete hacerle nuevos vestidos, como si fuera una manera de pagar una deuda pendiente o de obtener la redención de un terrible pecado. A partir de entonces una serie de extraños y afortunados eventos comienzan a ocurrir en la vida de Jung Hae-ra, que culminan con viajar por primera vez al extranjero, concretamente a la exótica y bella Eslovenia. Allí, de manera accidental, se reencuentra con Moon Soo-ho, pero no lo reconoce debido al paso de los años y a que este ya no tiene una gran cicatriz en un lado de su rostro, causada en el incendio que mató a su padre. Por el contrario, Moon Soo-ho, atónito, sí que reconoce a Jung Hae-ra (¿qué hombre olvida a su primer amor?), aunque al principio no le desvela su identidad y simplemente le dice “a partir de ahora seré tu caballero negro” (de ahí el título de la serie).

Pero en k-dramas románticos y fantásticos como este nada ocurre por casualidad. Sin ser conscientes de ello, el fuerte vínculo entre Moon Soo-ho y Jung Hae-ra no se forjó hace 20 años, sino hace más de 200, en sus vidas pasadas (de ahí la importancia de conocer el concepto de in-yeon, 인연), cuando se llamaban Lee Myung-so y Boon-yi, respectivamente, y solo un acto cruel y despiadado por parte de la celosa mujer de este (Choi Seo-rin6) consiguió romperlo… temporalmente. Gracias a ese recurso tan útil para los guionistas surcoreanos que es la reencarnación, Moon Soo-ho / Lee Myung-so y Jung Hae-ra / Boon-yi tendrán una segunda oportunidad, si bien tendrán que hacer frente a los peligros provenientes tanto de su vida actual (las muertes, en circunstancias extrañas, de sus respectivos padres podrían tener un denominador común) como de su vida pasada (¿por qué Sharon y Becky parecen no envejecer, será que el k-beauty obra milagros?).

Black Knight” es un k-drama interesante, donde destaca el gran trabajo de fotografía (los paisajes de Eslovenia en el primer y en el último episodio son deslumbrantes), el vestuario (cada traje femenino es más elegante y vistoso que el anterior, rivalizando con los de “It’s Okay to Not Be Okay”) y actuaciones notables, especialmente las de Kim Rae-won y Shin Se-kyung. Por el contrario, considero que el guion no es del todo redondo (solo los mejores guionistas lo consiguen en tramas tan complejas, como el caso de la gran Kim Eun-sook en “Goblin”, “Mr. Sunshine” y “The Glory”) y que el desenlace de la trama podría haberse desarrollado más, puesto que parece un poco atropellado, a pesar de que los 20 capítulos de la serie deberían ser más que suficientes para poder contar la historia de manera detallada. No obstante, y reiterando la necesidad de tener un paquete de Kleenex a mano, lo recomiendo para todos aquellos apasionados de la fusión de los géneros romántico y fantástico.

Tráiler 1 (subtítulos en inglés):

Tráiler 2 (subtítulos en inglés):

Disponible en Netflix y Rakuten Viki

1 Hay hechos innegables en la vida, prácticamente axiomas. De la misma manera que Ji Chang-wook es un hombre realmente guapo, la extraordinaria belleza de Shin Se-kyung salta a la vista, independientemente de la orientación sexual de cada uno.

2 No olvidemos que la religión predominante en Corea del Sur es el budismo, en el que la reencarnación juega un papel fundamental.

3 Si bien el título en castellano es simplemente “Caballero Negro”, traducción literal del original en coreano (흑기사).

4 Sin lugar a dudas una de las primeras palabras que uno aprende cuando comienza a estudiar coreano a través de k-dramas, películas surcoreanas y música: 첫사랑 (usualmente transcrito a nuestro alfabeto como cheos-salang).

5 Nota para aquellos lectores que vean la serie en versión original (cosa que siempre recomiendo). Dado que Moon Soo-ho era sustancialmente mayor que Jung Hae-ra (en la vida real hay una diferencia de nueve años entre los actores Kim Rae-won y Shin Se-kyung), esta siempre le llamaba oppa (오빠), que es el término que usa una mujer para dirigirse a su hermano mayor, a un amigo cercano mayor que ella o incluso a su novio (aunque en este último caso también se usan otras palabras). En coreano rara vez se usa el nombre de pila para dirigirse a una persona mayor que uno, pues se considera una falta de respeto. Para una breve introducción a algunos de los términos más usados en este aspecto puede consultarse este vínculo.

6 Pequeña pista para aquellos que vean la serie en versión original: ¿no suenan los nombres “Sharon” y “Seo-rin” de manera bastante similar? No olvidemos que en coreano, al igual que en chino, el apellido (Choi) se escribe antes que el nombre (Seo-rin).

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