Algunos lectores de este blog se habrán percatado de que los títulos de todas la reseñas de series coreanas consisten en el nombre del correspondiente k-drama, seguido del año en que fue transmitido por televisión. Esto último no es casualidad ni capricho. La industria del entretenimiento de Corea del Sur, concretamente la música, el cine y las series, ha experimentado un crecimiento exponencial en su popularidad a nivel global durante las últimas dos décadas, que se ha visto acompañado de un gran incremento en los recursos destinados a ella y de los presupuestos para su producción. Es por ello que algunos espectadores se refieren a un k-drama de hace 10 años como “antiguo” y a uno de principios de siglo como “muy antiguo”. Si bien tienen cierta razón, no por ello voy a dejar de recomendar joyas tales como “W: Two Worlds Apart” (2016) —nunca se olvida al primer amor, ni tampoco al primer k-drama—, “Descendants of the Sun” (2016), “Goblin” (2016-2017) o “Signal” (2016), protagonizadas por prodigios de la actuación como Han Hyo-joo, Lee Jong-suk, Song Hye-kyo, Song Joong-ki, Kim Go-eun, Gong Yoo y Lee Je-hoon. Y no duden en ir más atrás si es para disfrutar de clásicos tales como “My Love From the Star” (2013-2014), “Moon Embracing the Sun” (2012), “Secret Garden” (2010), “Spring Waltz” (2006) o “Full House” (2004), porque gracias a talentos como Kim Soo-hyun, Jun Ji-hyun o Hyun Bin estas series envejecen como los buenos vinos.

No obstante, el que avisa no es traidor, y el k-drama al que hoy dedicamos esta entrada, “Another Miss Oh”1 (2016), ha sufrido un poco el paso de los años cuando se compara con las sofisticadas producciones actuales, pero sigue valiendo (mucho) la pena ver, sobre todo por estar protagonizada por la carismática y divertidísima actriz Seo Hyun-jin (“Temperature of Love”, 2017; “The Beauty Inside”, 2018; “You Are My Spring”, 2021; “Why Her”, 2022; “The Trunk”, 2024; “Love Me”, 2025-2026). A ella la acompaña el cantante y actor Eric Mun, así como la bellísima cantante, actriz y modelo Jeon Hye-bin (pronto entenderán por qué es importante enfatizar su atractivo físico), el apuesto actor y modelo Lee Jae-yoon y diversos actores de reparto, entre los que destacan la excepcional Kim Mi-kyung (Spring Waltz”, 2006; “Healer”, 2014-2015; “It’s Okay to Not Be Okay”, 2020; “Agency”, 2023; “Death’s Game”, 2024; “As You Stood By”, 2025; etc.) y la excelente Nam Gi-ae (“Suspicious Partner”, 2017; “Encounter”, 2018-2019; “Flower of Evil”, 2020; etc.). De hecho, los altos índices de audiencia cosechados por la serie llevó a los productores a extenderla con dos episodios adicionales, hasta un total de 18. Si bien este hecho, práctica habitual hasta hace relativamente poco en los k-dramas, se entiende desde un punto de vista comercial (por algo hablamos de “industria del entretenimiento”), hace a la serie un tanto larga para la sencilla trama que narra2.

La historia principal gira en torno a cuatro personajes, si bien dos ellos comparten mismo apellido y nombre (recordemos que en coreano el apellido se escribe antes que el nombre de pila), lo que provoca un terrible malentendido que hará que las vidas de estas cuatro personas se enreden entre sí. Park Do-kyung (Eric Mun), un hombre de treinta y tantos años de edad, es un brillante director de sonido para películas. De personalidad reservada y distante, pero respetado en su profesión debido a ser extremadamente minucioso y perfeccionista, su vida se desmoronó hace un año cuando su prometida, Oh Hae-young “la guapa”, papel interpretado por Jeon Hye-bin, desapareció el día de su boda sin dar explicación alguna, dejándolo devastado. Un año después del incidente y sin conseguir superarlo, Park Do-kyung se entera de que Oh Hae-young se va a casar con un joven y exitoso empresario llamado Han Tae-jin (Lee Jae-yoon). Buscando venganza, Park Do-kyung sabotea el negocio de Han Tae-jin hasta arruinarlo. Pero, como ya habíamos avanzado, este suceso se debe a una desgraciada confusión, porque Han Tae-jin tenía previsto casarse con otra mujer, pero que tenía el mismo apellido y nombre. Se trata de “solo” Oh Hae-young (papel al que da vida, brillantemente, Seo Hyun-jin), que trabaja en el equipo de planificación de productos de la división de catering de una gran compañía (siendo su jefa, añadiendo así más coincidencias a la trama, la hermana mayor de Park Do-kyung). De hecho, los apelativos “la guapa” y “solo” se originaron décadas antes para diferenciar a las dos Oh Hae-young, dado que eran compañeras de clase en el instituto, y “solo” Oh Hae-young siempre tuvo una fuerte sensación de inferioridad respecto a Oh Hae-young “la guapa”, que era mucho más popular entre los estudiantes debido a su evidente belleza y a su excelente rendimiento académico (aunque esta, criada en una familia rica pero sin cariño, siempre envidió el amor que “solo” Oh Hae-young recibía de sus humildes padres). No obstante, si bien “solo” Oh Hae-young es una extraña a la que Park Do-kyung ni siquiera conoce, este pronto descubre que también es la mujer que aparece constantemente en sus visiones, breves instantáneas que parecen mostrarle su futuro. Por tanto, ¿se trató de un desafortunado malentendido o estaba destinado a conocerla?

Por su parte, debido a la quiebra de su negocio y a diversas acusaciones de fraude, Han Tae-jin sabe que pronto será enviado a prisión. Por ello, antes de ser encarcelado, queda con su prometida, “solo” Oh Hae-young, y para proteger su orgullo y evitar que ella le espere, le miente, diciendo que ya no la quiere lo suficiente como para casarse con ella. De hecho, de manera más que cruel, le dice que ya no soporta ni verla comer. Esta, por su parte, solo le pide una cosa: decir a todo el mundo que es ella la que cancela la boda, dado que prefiere que la critiquen por caprichosa e inmadura a que sientan pena por ella. En este contexto, las vidas de Park Do-kyung y “solo” Oh Hae-young se cruzan, dado que se convierten en vecinos. Se trata de dos personas infelices, que entienden la desgracia del otro por haber sufrido una experiencia similar (ser abandonados justo antes de sus respectivas bodas), hecho que los acerca aún más, hasta el punto de que Park Do-kyung y “solo” Oh Hae-young comienzan a enamorarse. Aunque este inicialmente intenta reprimir sus sentimientos hacia ella porque se siente culpable por haber arruinado su boda, pronto es incapaz de esconderlos. Y, como buena comedia romántica que se precie, todo comienza a enredarse (aún más) cuando tanto Oh Hae-young “la guapa” como Han Tae-jin regresan a las vidas de ambos (en el caso de ella, incluso comienza a trabajar en la misma división de catering de “solo” Oh Hae-young, lo que desentierra todas las inseguridades de esta última). Por un lado, Oh Hae-young “la guapa” intentará recuperar a Park Do-kyung, desvelando la razón por la que desapareció el día de su enlace. Por otro, Han Tae-jin tendrá dos objetivos, vengarse de este y retomar la relación con “solo” Oh Hae-young. Además, ¿cómo reaccionará “solo” Oh Hae-young cuando descubra que Park Do-kyung fue el causante del fracaso de su relación con Han Tae-jin, y que le provocó tanto dolor, a pesar de que fuera de manera fortuita?

A este “rectángulo amoroso” como trama principal, se unen una serie de historias menores, principalmente relacionadas con la peculiar familia de Park Do-kyung. Su hermana mayor, que lleva una doble vida, siendo la firme y dura jefa de “solo” Oh Hae-young por el día pero una persona alcohólica y solitaria por la noche, añorando un amor perdido mientras masculla, borracha, palabras en francés. Su hermanastro pequeño, que trabaja con él como productor de sonido pero aspira a ser director de cine algún día, y cuya joven y disparatada novia le vuelve a menudo loco. Su mejor amigo desde la infancia, un abogado mujeriego y amante de las fiestas que acabará “sentando la cabeza” con la persona menos esperada. Y su madre, que supuestamente trabaja como productora de cine pero se aprovecha de su hijo financieramente y busca casarse con hombres ricos para mantener un estilo de vida lujoso. Si bien alguna de ellas tiene cierta gracia, son historias secundarias que sirven un poco “de relleno” para que cada episodio dure alrededor de 70 minutos, mientras que los de las series más recientes no suelen exceder los 50 minutos.

En resumen, “Another Miss Oh” es una serie divertida y amena, sin más pretensiones que entretener. Sin lugar a dudas Seo Hyun-jin destaca por una interpretación maravillosa, dando vida a un personaje que, a pesar de las decepciones que ha sufrido en sus relaciones de pareja, cree firmemente que hay que darlo todo en ellas para que puedan tener éxito. Además, brilla con luz propia tanto en las escenas dramáticas como en las cómicas, aunque si tuviera que elegir me decantaría por estas últimas porque cada gesto, expresión facial o entonación arranca una sonrisa hasta a espectadores tan poco aficionados al humor como el que suscribe. De hecho, gracias a su trabajo obtuvo, con todo merecimiento, el galardón a la mejor actriz en los Baeksang Arts Awards (los más prestigiosos premios de la industria del entretenimiento de Corea del Sur). Incluso la canción que abre la serie, “What is Love”, uno de esos temas que levanta el ánimo en un mal día, está interpretada por la propia Seo Hyun-jin y Yoo Seung-woo (dejo al final de esta reseña un vínculo a dicha canción, con su letra en castellano), si bien esto no sorprenderá tanto a los que sepan que sus inicios en el mundo del espectáculo fueron como vocalista en el grupo femenino M.I.L.K., hasta transitar a la actuación. Por lo tanto, si bien “Another Miss Oh” puede parecer un poco “simple” o “antigua” al público más acostumbrado a las sofisticadas producciones actuales, guarda el encanto de todo buen clásico.

Tráiler 1 (subtítulos en castellano):

Tráiler 2 (subtítulos en inglés):

Disponible en Rakuten Viki

What Is Love” (Seo Hyun-jin y Yoo Seung-woo):

1 Tanto el título en inglés como en castellano, “La otra señorita Oh”, son parecidos, pero no idénticos, al original en coreano, ! 오해영 (transcrito al alfabeto occidental como Tto! O Haeyeong), que se traduciría como “¡Otra vez! Oh Hae-young”. Aunque este último es más apropiado y divertido una vez se conoce la trama, he de reconocer que pronunciarlo correctamente es difícil para los hablantes no nativos, por lo que es comprensible que se buscara un título alternativo para la audiencia internacional.

2 Este aspecto cobra especial relevancia en la actualidad, en el que el tradicional formato de 16 episodios se está viendo reemplazado por k-dramas de tan solo 12, 10 u 8 capítulos. Para más información véase, por ejemplo, este artículo de The Korean Times.

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