You and Everything Else” (“Tú y todo lo demás”)1, es un interesante k-drama perteneciente al género “coming-of-age”2 que no deja indiferente a nadie, tanto por los sensibles temas que aborda (identidad de género, suicidio, eutanasia) y el enfoque con que lo hace como por la historia que narra. Sobre lo que no creo que haya mucha discrepancia es sobre las formidables interpretaciones de las dos actrices protagonistas, sin lugar a dudas uno de los puntos fuertes de la serie, la carismática Kim Go-eun (“Cheese in the Trap”, 2016; “Goblin”, 2016–2017; “Tune in for Love”, 2019; “The King: Eternal Monarch”, 2020; “Yumi’s Cells”, 2021–2022; “Little Women”, 2022; “Exhuma”, 2024) y la excelente Park Ji-hyun (“The Divine Fury”, 2019; Yumi’s Cells”, 2021–2022; “Reborn Rich”, 2022; “Flex X Cop”, 2024). A ellas les acompaña el notable actor Kim Gun-woo, que saltó a la fama por su trabajo en esa obra maestra que es “The Glory” (2022)3.

La serie narra la larga y compleja relación de amor-odio, o amor-rivalidad, dependiendo del momento, entre dos mujeres de caracteres antagónicos. He de reconocer que tengo predilección por este tipo de historias (también recomiendo la excelente película “Soulmate”, protagonizada por Kim Da-mi y Jeon So-nee), mucho menos frecuentes que las historias de amor y desamor entre una pareja a lo largo de varias décadas. La narración comienza por el final (por lo que ningún lector ha de tener miedo a espóilers en esta reseña), cuando Cheon Sang-yeon (Park Ji-hyun), una exitosa productora de cine de 42 años, en su discurso al recibir un importante premio artístico, da las gracias a Yoo Eun-jung (Kim Go-eun), una guionista de televisión, diciendo que es la persona que más ha influido en su vida. Pero, cuando preguntan a Yoo Eun-jung sobre estas palabras y si realmente guarda una relación estrecha con Cheon Sang-yeon, esta se limita a decir que “fueron amigas durante la infancia”, aparentando indiferencia. Pero, lógicamente, hay mucho más, que descubrimos al final del primer episodio y que provocará que no podamos esperar a ver los siguiente catorce. Cheon Sang-yeon y Yoo Eun-jung, que habían cortado cualquier tipo de contacto hace 10 años, vuelven a quedar, momento en que la primera le comunica una sorprendente y devastadora noticia a la segunda: Cheon Sang-yeon tiene cáncer terminal y le pide a Yoo Eun-jung que la acompañe en un viaje a Suiza para terminar con su vida mediante suicidio asistido4. Resulta evidente que fueron algo más que amigas de niñas.

El resto de la historia, narrada mediante una sucesión de flashbacks y la voz en off de Yoo Eun-jung, que de hecho ha decidido empezar a escribirla tras la insistencia de una compañera y amiga, consiste en las tres veces que los caminos de ella y Cheon Sang-yeon se cruzaron en momentos cruciales de sus vidas, así como la enorme influencia que tuvieron la una en la otra (como le dice Cheon Sang-yeon a Yoo Eun-jung en el último episodio: “en cierta manera, podría decirse que yo te creé”). La primera vez fue en 1992, en la escuela primaria, cuando tan solo tenían 9 años. Su rivalidad comenzó ya entonces. Yoo Eun-jung, que procedía de una familia humilde y era criada únicamente por su madre5, dado que su padre había fallecido en un accidente de tráfico, sentía una combinación de envidia y celos hacia Cheon Sang-yeon, una estudiante brillante que procedía de una familia privilegiada. Si bien al principio la hostilidad de Yoo Eun-jung hacia Cheon Sang-yeon era evidente (a esas edades, la mayoría de personas aún son transparentes y honestas, virtud que se pierde a medida que crecemos y aprendemos a ser más diplomáticos y falsos), un imprevisto en un concurso de baile infantil las convirt en amigas. Pero entonces descubrimos que la envidia también iba en la otra dirección, porque la madre de Cheon Sang-yeon6 era maestra en la misma escuela, y tenía como alumna favorita a Yoo Eun-jung, en parte por sentir empatía hacia ella, dado que también creció sin padre, y en parte por su forma de ser. Y es que las contrapuestas personalidades de Yoo Eun-jung y Cheon Sang-yeon serán un tema recurrente durante toda la serie. Mientras Yoo Eun-jung es una persona encantadora y bondadosa que cautiva a todos con su honestidad, Cheon Sang-yeon es mucho más opaca y difícil de leer (y, en algunos momentos de la trama, ciertamente retorcida). De hecho, Cheon Sang-yeon sentía que su madre quería más a Yoo Eun-jung que a su propia hija. Estos sentimientos de celos se incrementaron cuando el hermano mayor de Cheon Sang-yeon, Cheon Sang-heok7, un chico introvertido a la vez que misterioso, amante de la fotografía, empezó a dar clases de apoyo a ella y a su amiga, puesto que, para su asombro, prestaba especial atención a la inocente Yoo Eun-jung, que estaba platónicamente enamorada de él. Pero un día, tras una inesperada y terrible desgracia en la familia de Cheon Sang-yeon (cuya verdadera causa no se revela hasta una década después, para asombroso tanto de las protagonistas como de los espectadores), Cheon Sang-yeon desaparece sin despedirse de Yoo Eun-jung ni dejar rastro alguno.

La historia entonces salta hasta 2001, cuando Yoo Eun-jung entra a la universidad y conoce a Kim Sang-hak (papel interpretado por Kim Gun-woo), un chico jovial y abierto, miembro del club de fotografía, que acabará siendo su novio8. Pero un año después, sorprendentemente (pero en absoluto por casualidad), Cheon Sang-yeon entra a la misma universidad y se registra en dicho club, reencontrándose con su amiga de la infancia. A partir de entonces, y con un esbozo de triángulo amoroso que es, probablemente, la parte que menos me gusta de la trama, la rivalidad entre Yoo Eun-jung y Cheon Sang-yeon va progresivamente aumentando, tanto en el ámbito artístico como en el amoroso. Finalmente, tras una abrupta separación causada por diversos factores, que también incluyen otra tragedia familiar y el enorme orgullo de Cheon Sang-yeon, las dos protagonistas se reencuentran por penúltima vez en 2015, siendo ambas productoras de cine. Ahora ya en la treintena, son dos profesionales carismáticas que no dudarán en competir para progresar en sus respectivas carreras, si bien cada una con sus diametralmente distintas formas de ver la vida y principios (aunque, en el caso de Cheon Sang-yeon, más bien deberíamos hablar de falta de ellos). Y, como no podía ser de otra manera, vuelven a separarse, entre sentimientos de odio y desprecio que parecen descartar cualquier otro reencuentro…si no fuera porque ya sabemos, desde el primer episodio, que Cheon Sang-yeon volverá a contactar con Yoo Eun-jung 10 años después, sufriendo cáncer terminal y pidiendo a su mejor amiga/enemiga que la acompañe a Suiza para morir con dignidad. Y también, claro está, para intentar redimirse y poder despedirse de este mundo con la conciencia tranquila.

You and Everything Elsees, sin lugar a dudas, una serie interesante, que merece ser vista y apreciada, aunque creo que no llega a ser una obra redonda. La idea de contar una historia de amor y odio, de encuentros y desencuentros, entre dos mujeres con formas de ser radicalmente distintas durante más de tres décadas es muy atractiva. Se trata de una relación compleja, que lógicamente evoluciona con el tiempo, y que combina muchos sentimientos: amistad, rivalidad, envidia y complejos de inferioridad (“nunca la he conseguido ganar en nada en la vida”, dice en un determinado momento Cheon Sang-yeon sobre Yoo Eun-jung, pero la segunda también podría habría podido pronunciar la misma frase). Como ya he anticipado, probablemente su punto más fuerte sea la actuación de sus dos protagonistas. A estas alturas poco más se puede decir sobre un talento como Kim Go-eun, a la que le basta un primer plano y esa mirada cándida tan característica suya para emocionar al espectador. Pero personalmente conocía mucho menos a Park Ji-hyun, y su interpretación no le va a la zaga, teniendo además que dar vida a un personaje muy complejo, lleno de contradicciones, cuyo comportamiento es a veces egoísta y otras autodestructivo. Además, usar el tema de la fotografía (primero a través del misterioso hermano de Cheon Sang-yeon, el primer amor de Yoo Eun-jung, y luego mediante su novio en la universidad y el club al que pertenecen las dos) es un gran acierto, dado que otorga a la serie de un carácter sensible e intimista. La producción también destaca por su estética, con un magnífico trabajo de fotografía (lo contrario habría sido prácticamente una contradicción, dada la temática), incluyendo los paisajes de Suiza, en la que se rodó el último episodio (he de reconocer que me entraron ganas de sugerir a mi mujer dicho país como nuestro próximo destino vacacional). Por el contrario, también he anticipado que el conato de triángulo amoroso no me convence en absoluto y, por otras reseñas que he leído, no soy el único. Entiendo que es un recurso para añadir una fricción más entre las protagonistas, pero personalmente lo considero innecesario y me parece añadir un cliché, el de dos mujeres “compitiendo” por el mismo hombre, que resta originalidad a la obra. Y, partiendo de que cada uno es libre de tener su opinión sobre un tema tan sensible como el de la eutanasia y el suicidio asistido, creo que el final es ciertamente reconfortante, en la medida que muestra que el vínculo entre las dos protagonistas trasciende hombres, celos, envidia y cualquier otro sentimiento malsano.

Tráiler 1 (subtítulos en castellano):

Tráiler 2 (subtítulos en castellano):

Disponible en Netflix

1 Tanto el título en inglés como en castellano nada tienen que ver con el título original, 은중 과 상연, “Eun-jung y Sang-yeon”, que son los nombres de pila de las dos protagonistas. Si bien suelo preferir que los títulos en inglés y castellano sean traducciones literales del original en coreano, entiendo que en este caso el marketing y los intereses económicos prevalecieran, dado que, salvo los hablantes nativos y los que estudiamos ese maravilloso idioma, el resto de espectadores tendrían serios problemas para recordar (y pronunciar) el título en coreano.

2 Al género “coming-of-age”, que se centra en el tránsito a la madurez y el crecimiento personal de uno o varios de los personajes, pertenecen obras maestras de la literatura tales como la Telemaquia en la Odisea de Homero (siglo VIII A.C.), el “El guardián entre el centeno” (1951) de J. D. Salinger, grandes películas comoWinter’s Bone” (2010) de Debra Granik, The Perks of Being a Wallflower” (2012) de Stephen Chbosky, Boyhood” (2014) de Richard Linklater y excelentes k-dramas tales como “Itaewon Class” (2020), “Our Beloved Summer” (2021-2022) y Twenty-Five Twenty-One(2022).

3 Así como las formidables actrices de reparto Jang Hye-jin (“Parasite”, 2019; “Crash Landing on You”, 2019-2020; “Soulmate”, 2023; “Doctor Slump”, 2024; “When Life Gives You Tangerines”, 2025) y Seo Jeong-yeon (Descendants of the Sun”, 2016; “Be With You”, 2018; “Something in the Rain”, 2018; “Our Beloved Summer”, 2021-2022; “Payback: Money and Power”, 2023).

4 El suicidio asistido y la eutanasia son procedimientos distintos, si bien con el mismo propósito: terminar con la vida de una persona que, en pleno uso de sus facultades mentales, así lo desea, generalmente para dejar de sufrir un dolor insoportable ocasionado por una enfermedad incurable y poder morir de manera digna. La diferencia entre estos dos procedimientos y su regulación en las legislaciones de diversos países puede consultarse en el siguiente vínculo.

5 Papel al que da vida la brillante actriz de reparto Jang Hye-jin.

6 Interpretada por otra excelente actriz de reparto, Seo Jeong-yeon.

7 Para aquellos que acaben de iniciarse en el mundo de los k-dramas, recordemos que, en coreano, el apellido se escribe antes que el nombre de pila. Así, en este caso en concreto, el apellido de los dos hermanos es Cheon.

8 A aquellos espectadores que vean la serie en versión original puede resultarles curioso o incluso desconcertante que Yoo Eun-jung se dirija a su novio Kim Sang-hak llamándolo 선배 (seonbae), que es el término usado para dirigirse a alguien con más años de experiencia (en el trabajo o, como en este caso, en la universidad), en vez de las palabras generalmente usadas entre parejas, que en castellano pueden ser traducidas como “cariño” o “querido”: 자기야 (jagiya), 여보 (yeobo), etc. No existe explicación lingüística alguna a este peculiar uso por parte de Yoo Eun-jung, sino que es simplemente idiosincrático del personaje.

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